Escuelas Deportivas

General

Las actividades deportivas constituyen un pilar básico en la formación de l@s niñ@s y l@s jóvenes en edad escolar puesto que en dichas actividades se trabaja la coordinación espacio-temporal, el equilibrio, se fomenta la salud y por otra parte se contribuye al desarrollo de las relaciones sociales y al trabajo en equipo.

En los colegios se imparte la asignatura de Educación Física con una dedicación de dos sesiones de 50 minutos a la semana, lo que hace un total de 6 horas y 40 minutos por mes. Esta cantidad supone poco más de un 6% en la cantidad total de horas dedicadas a la enseñanza en las escuelas. Comparando la dedicación horaria a otras asignaturas como Matemáticas o Lengua que es de aproximadamente un 36% cada una, podemos concluir que existe cierta carencia en este tipo de formación en las escuelas.

En este sentido, nuestras actividades deportivas extraescolares, están pensadas como una iniciación y/o continuación en las diferentes disciplinas deportivas, teniendo siempre en cuenta el desarrollo psicomotor de niñ@s y jóvenes, con la intención de completar la educación físico-deportiva de los colegios y centros de enseñanza media, fomentando los hábitos deportivos, el espíritu de equipo, la capacidad de superación, afán de logro, el respeto, la tolerancia y el desarrollo de aspectos lúdicos.

Las Actividades Deportivas constituyen por tanto, un pilar básico para el Desarrollo de Habilidades tanto físicas como sociales de l@s niñ@s en edad escolar, favoreciendo el desarrollo de sus cualidades motrices y mejora sus condiciones físicas.

Por otro lado, muchas de las actividades al desarrollarse en equipo ayudan a fomentar el trabajo cooperativo, la socialización y, cómo no, la integración.

El placer del movimiento y la disposición a aprender, muy marcada en l@s niñ@s puede orientarse hacia la adquisición de una amplia base de habilidades motrices por medio de diversos ejercicios elementales que pongan al niño/a en situaciones de aprendizaje apropiadas. Las capacidades motrices representan un papel importante en el proceso de integración social. El niño/a que corre rápido, atrapa bien la pelota y salta bien, goza de gran consideración. Un/a niño/a con buena capacidad motora es un destacado compañero de juego. La facultad motriz contribuye en proporción no desdeñable a incrementar la capacidad social de acción, así como el sentimiento de valorización.

Por eso creemos que las Escuelas Deportiva deben contribuir a la formación física, intelectual, afectiva y social de l@s niñ@s y jóvenes deportistas. Este fin se logra a través de programas sistemáticos que permiten adquirir una disciplina deportiva y facilitan la opción de elegir el deporte como salud, recreación y/o rendimiento.